Powered by Spearhead Software Labs Joomla Facebook Like Button

Visitante número: 1375091

0
0
0
s2smodern

 

José Narro Robles *

 

La salud es un tema fundamental para un individuo o una colectividad. Tan esto es así, que puede sostenerse que si bien la salud no es todo, sin ella cualquier asunto importante se complica. México ha construido con grandes esfuerzos y a lo largo de más de siete décadas un sistema público de atención a la salud que ha tenido resultados notables en los indicadores internacionalmente aceptados. La mejoría en la esperanza de vida al nacimiento, en la mortalidad infantil y la muerte materna, en la frecuencia y el impacto de las enfermedades transmisibles, al igual que en los programas de vacunación, de planificación familiar o de lucha contra las enfermedades transmitidas por vector, por sólo citar algunos casos, dan sustento a esa aseveración. Lo mismo puede decirse del incremento de la cobertura y la mejoría de la calidad de los servicios de atención a la salud, registrados sistemáticamente a lo largo del tiempo.

 

Por supuesto que el sistema público de salud tiene condiciones que le hacen vulnerable frente a los cambios o las presiones no previstas. Aun más, debe reconocerse que hay problemas crónicos que tienen que ver con su financiamiento y organización, o con la administración de los mismos. Sin embargo, el servicio que prestan los más de 900 mil trabajadores de la salud de forma sistemática es incuestionable. A ellos se deben las mejoras registradas a lo largo del tiempo, al igual que la prestación de más de un millón de servicios diariamente, entre ellos la atención de 4 mil 300 nacimientos y de 10 mil cirugías, la hospitalización de cerca de 16 mil pacientes y el otorgamiento de cientos de miles de consultas, muchas de ellas de urgencia médica. Los recortes al presupuesto para la salud realizados en este gobierno y las malas decisiones respecto de las políticas en el sector, han ocasionado una crisis cuyas consecuencias apenas se empiezan a mostrar. Con todo y los problemas que existían, muchos de los cuales fueron hechos del conocimiento del equipo de transición en las más de 60 reuniones de trabajo realizadas entre los meses de agosto y noviembre del año pasado, la situación se complicó en virtud de las equivocaciones cometidas por los servidores de la actual administración. En sólo cinco meses y medio, han surgido dificultades que han afectado a la población.

 

A ello y no al pasado reciente, se deben entre otros: la renuncia del director del IMSS, el desabasto de medicamentos y material médico, las protestas por el cambio de políticas en el caso de las estancias infantiles o en el de los albergues para proteger a mujeres amenazadas en su integridad, el incumplimiento en el pago a los médicos residentes, la falta de medicamentos para las personas que viven con VIH-sida, la afectación de programas preventivos o el diferimiento de servicios diagnósticos y terapéuticos. Celebro la lucha en contra de la corrupción, pero esa no es la causa de la crisis. La explicación del origen del problema actual radica en la ineptitud, en el recorte del presupuesto y en el cambio de políticas sin medir las consecuencias de las decisiones que se han tomado. En todo ello está la razón de lo que sucede, el verdadero origen de lo que amenaza la vida y la salud de nuestra población. Estos son tiempos de hablar con la verdad, tiempos de defender nuestras instituciones.

 

* Ex secretario de Salud y actual candidato a la dirigencia nacional del PRI

 

Vía: La Jornada

0
0
0
s2smodern

Raymundo Riva Palacio

El Cártel Jalisco Nueva Generación está desatado. A través de su comunicación en mantas sigue amenazando a autoridades judiciales y municipales en varias partes del país, y abrió la temporada de reclutamiento de policías federales. Las expectativas que había para la captura de su líder, Nemesio Oseguera, apodado El Mencho, se han evaporado, y la persecución de sus cuadros criminales está prácticamente suspendida. La organización criminal, junto con Los Zetas, es la más violenta del país, y está operando sin aparentes obstáculos, mostrando su músculo financiero y su capacidad de fuego. En estos tiempos, goza de un día de campo nacional. Y por eso salió de pesca.

 

En los últimos días ha circulado en algunos chats de WhatsApp la fotografía de un joven con gorra y playera negra, que al calce tiene las siglas “CJNG”, donde aparece este mensaje dirigido a los policías federales: “Compañero PF si te llegan a dar de baja no te preocupes aquí te reclutamos el CJNG, invita a todos los ex policías federales que fueron despedidos injustificadamente, a unirse con nosotros ya tienes entrenamiento no lo pienses más, ven aquí si te pagamos”. El mensaje, que ha sido verificado por personas con conocimiento del modus operandi de la organización, está firmado: “atte. M-1”. Esta numeración, supuestamente corresponde al comandante Isidro Lara, que es como se identifica a uno de los presuntos líderes de la organización criminal en el estado de México. El nombre apareció hace cuatro años en Oaxaca, de una persona presuntamente miembro de Los Zetas, sin saber si se trata de un homónimo o de quien cambió de bando.

 

El cártel debe querer aprovechar los vacíos que existen actualmente en la estrategia de seguridad y los niveles de impunidad con el que se manejan las grandes organizaciones criminales. El vacío institucional existente, por diseño gubernamental no por omisión, se inscribe también en el contexto de las salidas masivas de elementos de la Policía Federal. Hasta febrero pasado, se estimaba que entre tres mil y cinco mil policías federales -de una fuerza de 37 mil- habían iniciado sus trámites para darse de baja de la corporación ante la política de austeridad del gobierno y la cancelación de prestaciones como el seguro médico de gastos médicos mayores y los bonos de riesgo.

 

Esas prestaciones nunca fueron consideradas como privilegios dentro de la Policía Federal, sino como apoyos y estímulos para sus miembros, constantemente en enfrentamientos con criminales. Esos ingresos indirectos complementaban el salario de aproximadamente 17 mil pesos mensuales que percibían. El Cártel Jalisco Nueva Generación ofrece 16 mil pesos mensuales a sus reclutas sin experiencia alguna, a los que tienen que capacitar, por lo que pudiera recibir un federal debe ser significativamente superior. La austeridad republicanadel gobierno federal abrió la ventana de oportunidad a ese cártel para captar mano de obra entrenada y calificada, repitiendo el fenómeno que se vivió hace casi 20 años con los cárteles de Sinaloa y del Golfo, cuando empezaron a reclutar militares de las fuerzas especiales que ganaban siete mil pesos al mes, que fue el origen de Los Zetas.

 

El Cártel Jalisco Nueva Generación no tiene problemas de liquidez, y era considerado por las autoridades federales en el gobierno anterior, como el más rico de todas las organizaciones criminales trasnacionales mexicanas. De acuerdo con la última evaluación de amenazas de la DEA dada a conocer en noviembre pasado, opera en 22 de las 32 entidades del país como una organización que trabaja múltiples drogas, fabricando y distribuyendo cocaína, metanfetaminas, heroína y fentanilo en los grandes mercados de consumidores de droga en Los Angeles, Nueva York, Chicago y Atlanta, además de tener operaciones en Europa, Asia y Australia. Es considerado por las autoridades estadounidenses como una organización con un comando y control disciplinado, técnicas sofisticadas para el lavado de dinero, rutas de transportación eficaces y extrema violencia.

 

Una muestra de su capacidad financiera y de persuasión se encuentra en los avances de investigación en el Poder Judicial reveladas este martes en la prensa de la Ciudad de México. Según lo revelado, las autoridades tienen como el principal investigado al magistrado Isidro Avelar Gutiérrez, que ordenó en 2018 la liberación de Francisco Aguilar Santana, apodado Juan Pistolas, una de las personas más cercanas a El Mencho Oseguera, según las autoridades. De acuerdo con la investigación, el magistrado recibió entre 2010 y 2016, un total de 18 millones de pesos.

 

El Cártel Jalisco Nueva Generación ha llevado a sus límites más altos la máxima criminal contra las autoridades de plata o plomo, que está presente en todas sus mantas amenazantes. La última apareció este martes en Miahuatlán, al sur de Oaxaca capital, donde amenazaron a todos los funcionarios de la prisión federal que se localiza en la pequeña comunidad de Mengolí, y donde está recluido José Bernabé Brizuela Meraz, apodado La Vaca, que era el jefe de asesinos de Rubén Oseguera, El Menchito. Lo que llama la atención de esta y otras mantas de la organización jalisciense contra funcionarios en las cárceles, sin embargo, es que coinciden con la investigación sobre presuntos actos de corrupción que lleva a cabo la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana sobre todo el Órgano Administrativo Desconcentrado, responsable de las prisiones, que comprende la segunda parte del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

 

 

La forma como está operando el Cártel Jalisco Nueva Generación proyecta un velo de impunidad. “¿Por qué no habría de serlo?”, dijo una persona que ha seguido su evolución por años. “Tienen impunidad institucional garantizada”. La imputación es fuerte, pero hay razones objetivas para hacerlo, que se analizarán más adelante.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Twiter: @rivapa

0
0
0
s2smodern

 

¿Y dónde están los senadores?

 

Escribe Mario Suarez / @Marcplo20

 

¿Alguien sabe dónde están los senadores Moya y Nadia Navarro? Desde que murió su jefe, padrino político, conciencia y mandamás no se ha sabido de ellos.

El senador Moya de plano ha preferido el silencio total y absoluto, vaya, ni para pedir el esclarecimiento de quien en vida lo dejó multimillonario (imagínese Usted que él siendo uno de los hombres de todas las confianzas del ex 01, no supiera los movimientos de las inversiones, de los terrenos, del cash para operar la elección de la ex 01, etc. ¡y de repente! no hay quien le pidiera cuentas) creo que por ello su silencio absoluto, el bajo perfil de los políticos siempre es el mejor escudo.

Por otro lado, la senadora Navarro que al inicio de su gestión se le vio muy brava contra la 4T defendiendo a su jefa, ahora tampoco ha levantado la voz para pronunciarse en contra de los feminicidios (y eso que fue titular del Instituto Poblano de la Mujer), mucho menos, para sumarse al esclarecimiento del “accidente” de sus jefes, o sea, nada de nada, lo mismo, nadar de muertito.

Y bueno, para qué queremos que actúen dos senadores contrarios al presidente Andrés Manuel, fácil, bien podrían exigir que los recursos para Puebla en materia de salud y educación no se vaya a 0, que se tomen en cuenta a las mujeres que necesitan de las Estancias Infantiles, para presionar porque haya mayor seguridad en Puebla, lugar donde viven y vive su familia, para exigir que el gobierno interino no se incline hacia su candidato; es decir, para velar por los intereses de los pipopes pero, lamento desilusionarlos… Puebla no tiene senadores.

 

Los senadores de la 4T (Armenta y Nancy de la S) aplauden y aprueban todo lo que se despacha desde Palacio Nacional y los senadores de oposición se esconden o coquetean con el nuevo 01 de su estado.

 

Sin Moreno Valle a su lado, uno apuesta al bajo perfil y otro al acercamiento con el nuevo 01.

Mientras tanto, ante la amenaza de desaparecer el Museo Barroco y ante un feminicidio cada día, ambos senadores, miembros de la comisión de Cultura y para la Igualdad de género respectivamente se preguntan los pipopes ¿y dónde están los senadores?

 

0
0
0
s2smodern

 

 

Raymundo Riva Palacio/Eje Central

La vida en Morelos no vale nada. Por cinco mil pesos, un joven mató a dos personas, a plena luz del día, a un costado del Palacio de Gobierno en el centro de Cuernavaca. Era una apuesta -la muerte o la cárcel como alternativas opuestas- que jugó con la esperanza de huir. Fracasó en este intento, pero tuvo éxito para subrayar las condiciones de inseguridad en ese estado, donde el ecosistema de impunidad es parte del paisaje local. El gobernador Cuauhtémoc Blanco declaró estar muy enojado, en una reacción emocional. Tampoco hay que sorprenderse. Blanco llegó a la gubernatura no por su talento político, sino como parte de una manipulación de políticos para hacerse del poder, aprovechando la popularidad del ex futbolista por quien se volcaron en las urnas. El desastre de Morelos, en ese sentido, es una culpa colectiva.

 

Blanco está gobernando un estado difícil, al ser parte del corredor del narcotráfico que se extiende de la Ciudad de México hasta Acapulco, que desde hace una década ha sido un botín disputado por organizaciones criminales. Las autoridades estatales han identificado células de cuando menos cinco grupos delincuenciales, de presencia nacional como el Cártel Jalisco Nueva Generación, y local, como el Comando Tlahuica, enfocado en el control del sistema de agua potable y el alcantarillado de Cuernavaca -un negocio de 300 millones de pesos anuales-. También se encuentran los violentos grupos regionales Los Rojos, Guerreros Unidos -que tiene una estructura y niveles de operación que permiten considerarlo como un cártel-, y La Familia Michoacana.

 

Morelos no era un estado de criminalidad atomizada, pero la degradación en los sistemas de seguridad y un gobierno incompetente, dispararon el fenómeno desde octubre de 2018, cuando Blanco llegó a la gubernatura. Desde entonces, la espiral de inseguridad se volvió incontenible. Se incrementaron los homicidios dolosos, el robo, los secuestros y las extorsiones, particularmente en la zona sur del estado, donde personas que conocen la entidad reportan que los alcaldes son víctimas preferidas de los criminales, así como los comerciantes a quienes cobran derecho de piso. Si no pagan, dicen estas personas, balacean e incendian los locales, o privan de su libertad a los propietarios para asesinarlos como mensaje de escarmiento para quien desee imitarlos.

 

Los homicidios dolosos, que son delitos de alto impacto, crecieron 36% en el primer trimestre de este año, comparado con el mismo periodo en 2018, y solamente entre diciembre de 2018 y marzo de 2019, se elevaron 10%, lo que refleja el desbordamiento del crimen ante la inoperancia gubernamental. Morelos es el sexto estado donde más crecieron los homicidios dolosos, después de Nuevo León (103.87%), Quintana Roo (71.79%), Tabasco (69.60%) Sonora (46.05) y Jalisco 45.57. La organización Semáforo Delictivo llegó a contabilizar uno de estos crímenes cada hora.

 

La alta incidencia delictiva supera los máximos alcanzados en el gobierno de Graco Ramírez, que desató protestas y marchas. Ello, pese a que la cifra negra de delitos es muy elevada. Según el INEGI, sólo 10 de cada 100 delitos son denunciados, ante la falta de confianza en las autoridades y las pocas sentencias condenatorias. La mala gestión de Blanco es el principal factor al que le atribuyen en Morelos la crisis de seguridad, aunque el gobernador no es quien toma las decisiones de fondo, sino su jefe de Oficina, José Manuel Sanz, que acompaña a Blanco desde que era alcalde de Cuernavaca.

 

Sanz ha sido el arquitecto de la ruptura de la coordinación entre las corporaciones de seguridad estatal y municipales, al anular a las alcaldías al imponer un modelo donde el gobierno del estado concentra todas las funciones de seguridad pública y tránsito, incluyendo los ingresos derivados de las multas. El resultado ha sido el desinterés de los alcaldes en cooperar en materia de seguridad o, como es el caso del presidente municipal de Cuernavaca, Antonio Villalobos, de enfrentamiento total. Blanco no tiene buena relación con él, a quien considera cercano al ex gobernador Ramírez, y cuando no pudo impedir que tomara posesión en enero, cerró la Presidencia Municipal y lo obligó a rendir protesta en la calle.

 

Los problemas políticos de Blanco, que se reflejan en el resto de su gestión y del combate a problemas como el de la inseguridad, se extienden dentro del gabinete y con sus aliados políticos. Uno de los choques más significativos es con el fiscal -que asumió en el gobierno de Ramírez-, Uriel Carmona Gándara, a quien ha buscado destituir, pero no ha podido negociar su salida con el Congreso local. Esta falta de respaldo político está asociado con otra disputa en la que se embarcó el gobernador actual con sus aliados de Morena, y en particular con la presidenta nacional Yeidckol Polevnsky, con quien se peleó públicamente.

 

Blanco es uno de los gobernadores más incompetentes, con problemas de seguridad y gobernabilidad. Sin embargo, no es el principal culpable del desastre en Morelos. Un partido local, el Social Demócrata, lo hizo su candidato -reportes en la prensa morelense hablan que a cambio de siete millones de pesos- para alcanzar el poder. Tras ganar la alcaldía se pelearon y Blanco fue reclutado por Encuentro Social como su candidato a gobernador. Ese partido le añadió el apoyo del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, y en su conflicto con Ramírez, el ex secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, también lo respaldó.

 

 

Blanco y Sanz están peleados con todos, sin encontrar salida a los problemas. La inseguridad los devora, la ingobernabilidad crece, y los responsables de que sea gobernador guardan irresponsablemente silencio, mientras Morelos, que no parece importarle a nadie en la clase política fuera de procesos electorales, se pinta de rojo.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

twitter: @rivapa 

0
0
0
s2smodern

 

 

 

El afán de Trump por frenar a Huawei es comprensible...Las sanciones contra Huawei no son un asunto comercial, sino de seguridad nacional para EU. Huawei es muy peligrosa, ha dicho Donald Trump para justificar las restricciones a Huawei: no puede ser proveedor estratégico de empresas estadounidenses, ni acceder legalmente a tecnología clave. El presidente le teme al espionaje chino, pero también al rápido avance de China en el campo tecnológico. En juego está mucho más que el liderazgo en el mercado de teléfonos móviles: el control del desarrollo de la red 5G. 

 

Huawei es el segundo fabricante mundial de teléfonos celulares y el de mayor crecimiento. Acaba de relegar a Apple a la tercera posición, por el número de teléfonos vendidos. Esto es impresionante, pero no es lo más importante. Huawei es el líder en la tecnología 5G, que está diseñada para potenciar el uso pleno de la inteligencia artificial, la realidad virtual y aquellos dispositivos que utilizan enormes cantidades masivas de información, con mínima o nula intervención humana: robots y vehículos autónomos, más lo que se invente.

 

La tecnología 5G ha demostrado ser mínimo 20 veces más rápida que la 4G. Su implantación será uno de los hechos tecnológicos más relevantes de la próxima década, además de un factor que podría definir quién domina el mundo, qué empresas y qué países. El sistema 5G es una red física de conmutadores y enrutadores, “envuelta” y potenciada por capas de software. El control de esta red del futuro despierta todo tipo de suspicacias: hay riesgo de vulneración de los secretos personales o industriales. Hay un potencial de uso militar, de dimensiones no vistas hasta ahora.

 

Huawei es el jugador a vencer en la lucha por la hegemonía en el reino del 5G, por delante de la estadounidense Cisco, la finlandesa Nokia y la sueca Eriksson. Vende calidad a bajo precio. Sus rivales la acusan de piratería de tecnología, pero no han podido frenarla. Es proveedora de tecnología para la mayoría de las 35 mayores empresas de telecomunicaciones del mundo. En 5G está bien colocada en las tres líneas del mercado: equipo para construir las redes; nodos de conexión y, por último, software y servicios.

 

El nombre Huawei se podría traducir como “acto magnífico”. Empezó en 1987, con una inversión inicial equivalente a 5,000 dólares y ahora es una emporio con 180,000 empleados en todo el mundo. Su fundador, Ren Zhenfei, es uno de los empresarios más influyentes del mundo, aunque su fortuna palidece frente a los magnates de Silicon Valley o Wall Street. Son 1,800 millones de dólares y ocupa el casillero 1,234 mundial en la lista de Forbes. 

 

El afán de Trump por frenar a Huawei es comprensible. Esta empresa es una pieza clave dentro de la estrategia industrial de Xi Jinping, el plan Hecho en China 2025, que pretende convertir a ese país en líder de la nueva generación de manufacturas y servicios exportables de alto valor, mediante el uso intensivo de la inteligencia artificial y la automatización. 

 

 

Estamos en la víspera de la guerra comercial más grande de la historia. Es también el difícil divorcio entre dos economías que sufren una aguda codependencia. “El que espere una solución de corto plazo, lo hará en vano, porque no hay soluciones de corto plazo”, ha dicho Jack Ma, dueño de Alibaba. Lo cierto es que es más fácil empezar una guerra que terminarla, de acuerdo con Gabriel García Márquez.

Luis MiguelGonzález

Luis MiguelGonzález

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio. 

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.

0
0
0
s2smodern

 

Raymundo Riva Palacio/Eje Central

Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, realizó una operación de control de daños urgente en medios electrónicos. Le urgía, después de que terminó la conferencia de prensa matutina del presidente López Obrador, desmentir que había presentado su renuncia al cargo -que no le aceptaron-, como se apuntó en esta columna. Inició la operación mediáticaen el programa de Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, donde dijo además que el presidente no lo ha maltratado, que está trabajando mucho y que de haber presentado la renuncia el pasado 2 de mayo, la habría sostenido. Su equipo fue pidiendo espacio en los programas de radio matinales y en los vespertinos para repetir el argumento e impedir que la especie sobre su renuncia creciera.

 

Romo hizo lo que políticamente debía hacer para evitar, precisamente, infligir el daño al presidente que habría causado su renuncia. Si no fue irrevocable y aceptó la negativa del presidente a aceptarla, también tuvo que asumir el costo de dar la cara y decir cosas que, fuera del escrutinio público, es totalmente contrario a lo declarado, su inconformidad por el poco espacio que tiene para incidir e influir en Palacio Nacional. Romo, incluso, no cuenta con una oficina cercana al presidente, sino despacha en el edificio inteligente que se construyó en Los Pinos durante el gobierno de Felipe Calderón, a nueve kilómetros en línea recta de Palacio Nacional, lo que lo hace el primer jefe de Oficina de la Presidencia que despacha lejos del presidente, y el primero cuyo peso político dentro del gabinete y el gobierno es prácticamente nulo. Como anécdota de fondo y forma, está tan alejado del imaginario del entorno presidencial, que en la Feria Aeroespacial en Santa Lucía en abril, se les olvidó reservarle una silla en el presidium.

 

Los motivos de la renuncia de Romo y su deseo de dejar el gobierno, están directamente relacionados con el maltrato del presidente que optó por respaldar al secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, por encima de él, con quien se ha enfrentado desde los meses de la transición, en una lucha por espacios y poder donde ha fracasado. Romo quiso poner al secretario de Hacienda, pero el presidente nombró a Urzúa. También buscó a uno de los suyos en la cartera de Economía, pero López Obrador le aplicó la misma receta.

 

Logró colocar a leales en organismos descentralizados, pero Urzúa los fue anulando, como sucedió con Eugenio Nájera, vinculado al sector empresarial regiomontano, que trabajó con Romo en la coordinación del gabinete propuesto por López Obrador durante la campaña, y a quien llevó a la dirección de Nacional Financiera. En su primer Consejo de Administración, Urzúa lo anuló y le hizo ver que ese organismo dependía de él, no de Romo.

 

Los choques entre los dos comenzaron de manera abierta temprano en la transición. El primer roce fue en septiembre, cuando Urzúa reforzó una declaración de López Obrador sobre el costo de las gasolinas, y dijo que sólo subirían la tasa de inflación, y que no habría gasolinazos. Romo declaró, sin embargo, que no habría control en los precios de gasolina, que no iba a haber subsidios y que no se haría nada que no fuera regido por el mercado; es decir, dejó abierta la puerta a gasolinazos.

 

Un segundo choque fue durante la discusión sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco. Aunque los dos favorecían su construcción, Romo afirmó a los inversionistas que el aeropuerto que la construcción seguiría y que no había de qué preocuparse por la consulta ciudadana que se iba a organizar. Urzúa siguió las instrucciones del entonces presidente electo, y a diferencia del jefe de la Oficina presidencial, no perdió credibilidad ni interlocución ante los inversionistas. Romo no ha dejado de entrometerse en el terreno de Urzúa, como cuando adelantó en público que se realizarían nuevos recortes en la Administración Pública, que tuvo que ser desmentido por el secretario de Hacienda. En todos los casos, López Obrador ha respaldado a Urzúa, en perjuicio de Romo.

 

Romo está muy disminuido dentro del gobierno, sin equipo ni recursos. El presidente le prohibió utilizar su avión privado para viajar los fines de semana a Monterrey, donde está su familia, y su equipo no dispone de viáticos para hacer lo mismo, teniendo que subsidiar al gobierno por trabajar en él para poder regresar a Monterrey los días de descanso. En sus diferentes apariciones en los medios este martes, dijo que estaba organizando grupos empresariales en todo el país. En realidad, de acuerdo con miembros de las cúpulas del sector privado, no tiene nada concretado, y quiere colgarse y arroparse en las nuevas organizaciones que se están construyendo dentro del Consejo Coordinador Empresarial.

 

El espacio de maniobra de Romo es muy reducido y está acotado. El choque con Urzúa lo ha ido desgastando aún más que al secretario de Hacienda, a quien el presidente le ha encargado el rescate económico del país, ignorando por completo lo que pueda hacer su jefe de Oficina. Esa realidad ha hecho de Romo un token, un anglicismo que se utiliza para describir a quienes sólo son utilizados como símbolo, sin ningún peso para quien los emplea de esa manera, y él está consciente de que perdió la batalla con Urzúa y que el presidente no ha tenido dudas en quién apoyarse.

 

 

La salida de Romo del equipo presidencial se contuvo por ahora, pero salvo que todo lo que ha sucedido en los últimos siete meses se modifique, será inevitable. ¿Cuándo? Para el presidente es un asunto de tiempos y oportunidades, de lo cual se hablará en un siguiente texto.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

twitter: @rivapa

0
0
0
s2smodern

 

 

El PAN de Genoveva: Un muerto viviente.

Escribe: Capodecina

El debate de los candidatos al gobierno de Puebla agrego el último clavo al ataúd del comité directivo estatal del PAN en Puebla, el debate era el momento que el Doctor Cárdenas mostrara porque él es un académico respetado, un economista destacado y el candidato mejor preparado para Puebla, sin embargo el oficio político pesa y pesa mucho, Barbosa es un experto en el sucio juego del desprestigio político sabedor de su poca capacidad académica uso su colmillo para llevar a Cárdenas a  su propio terreno. Barbosa no dijo mucho de lo que hará por Puebla, pero si dejo claro que va ganar y que Cárdenas no tiene ninguna posibilidad. Cárdenas repitió y repitió que Barbosa explicara como compro la casa del expresidente, pero no entendió que los poblanos querían ver al académico, al intelectual, al que habla con todo el conocimiento de causa, el oficio se impuso Cárdenas no podía acabar de leer sus notas, se enfocó en el cochinero y la descalificación, no lucio, no convenció y lo más triste acabo con la esperanza del PAN de hacer un papel digno en la elección.

Genoveva debe dejar la luna de miel con su abogado de la sierra norte y enfocarse, parece que la lideresa no aprendió lo suficiente de su mentor Rafael Moreno Valle, no aprendió que en política mantener el poder es lo más importante. Su asesor un abogado de Huachinango que su mayor mérito había sido andar con el grupo de presuntos huachicoleros de Venustiano Carranza cargando los pendones de sus candidatos, llevando la agenda y haciéndola de mil usos, no le hace ningún favor encerrándola en la sierra norte. Genoveva no solo se quemó al salir defendiendo a los Valencia en lugar de marcar su distancia como lo hizo Martha Erika, sino que además no ha entendido que esta elección la va a ganar el que tenga el mayor número de movilizadores y en la sierra norte los verdaderos movilizadores, los Vargas, los Valderrabano, los Alvarado, los Barragán, los Amador, ya están con morena.  Puebla capital podría ser su fuerte electoral la gente está enojada Claudia ha sido una enorme decepción sin embargo en la capital se apuesta a lo mismo que los ciudadanos no salgan a votar y que los movilizadores hagan su trabajo para no dejarle el municipio al PAN, Genoveva no aceita la estructura electoral, sus movilizadores no están convencidos, muchos prefieren no meterse o definitivamente están negociando con morena.

 

Una vez pasada la elección y si todo sale mal para Genoveva vendrán los panistas de cepa, los panistas excluidos, los panistas resentidos y los panistas amigos de Manzanilla a quitarle el partido, Genoveva aprenderá otra lección que no quiso aprender de su mentor, el poder se ejerce y nunca se comparte.

 

0
0
0
s2smodern

 


 
Raymundo Riva Palacio/Eje Central

El maltrato del presidente Andrés Manuel López Obrador a sus colaboradores no había hecho crisis hasta hace unos días, cuando el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, presentó su renuncia. No se la aceptó, pero la herida quedó abierta. Este episodio grita el estado de ánimo que se está viviendo en Palacio Nacional -aunque Romo despacha en un edificio inteligente en Los Pinos-, y las dificultades internas que tiene el equipo presidencial para ayudar a gobernar a López Obrador. El rechazo a aceptar la renuncia sofocó lo que habría sido el principio de una crisis profunda, pero está lejos de haberse resuelto la tensión que se vive en los corredores palaciegos. A los problemas naturales del ejercicio del gobierno se están acumulando los agravios del presidente contra su propio equipo.

 

Romo ha acompañado a López Obrador desde la campaña presidencial de 2006, esforzándose en explicar al sector privado lo que significan sus palabras y su proyecto de nación, y tratando de minimizar los costos de sus constantes choques con los empresarios. Siempre lo había respaldado, como cuando en la campaña de 2018, el Grupo Monterrey le dijo que establecerían un diálogo regular con él, pero que cambiara a Romo como su enlace. El entonces candidato se negó y forzó a los empresarios a tener a su coterráneo como el puente con él. Parecía tener, en ese momento, toda la confianza de quien apuntaba para ser presidente.

 

Como lo ha sido desde hace casi tres lustros, Romo es su cara ante el sector privado, nacional e internacional, y lo llevó a su equipo cercano en Palacio Nacional aún cuando el deseo del empresario regiomontano era quedar fuera del gobierno. El presidente insistió y comenzó a trabajar muy cerca de Julio Scherer, el consejero jurídico de la Presidencia, a quien los une una vieja amistad común, la de Pedro Aspe, ex secretario de Hacienda, consultor y empresario exitoso. La cercanía con López Obrador, se fueron dando cuenta los inversionistas, no significaba realmente mucho.

 

El episodio público más claro fue cuando las deliberaciones sobre si se cancelaba o continuaba la obra del nuevo aeropuerto en Texcoco, donde dos semanas antes de una consulta ciudadana a finales de octubre, con López Obrador en calidad de presidente electo, Romo les dio todas las garantías a los inversionistas que la decisión final, sin importar los datos de esa medición, sería continuar la construcción. Para sorpresa de Romo y varios en el círculo cercano de López Obrador, la decisión fue que cancelaría la obra, y forzó a su consejero a sentarse junto al él en una conferencia de prensa donde dio a conocer el rumbo que seguiría.

 

En menos de 24 horas, Romo perdió credibilidad ante inversionistas y el sector privado. No representaba a López Obrador, ni estaba enterado de lo que iba a decidir, fue la conclusión. El consejero aguantó la humillación, pero el maltrato, de acuerdo con personas cercanas a él, no ha cesado. No es algo personal, habría que atajar, sino parte del estilo del presidente. Por ejemplo, no ha intervenido en el creciente conflicto de Romo con el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa -que también ya ha dado muestras de desgaste por razones similares-, generado por el propio presidente al no establecer con claridad las líneas de responsabilidad y mando, donde los dos se han venido cruzando y enfrentando. La decisión que muestra López Obrador en público al transmitir todas las mañanas que está al mando, se vuelven vacíos de autoridad y silencios cuando de ordenar a su equipo de trata.

 

El maltrato con Romo no es personal, en abono al presidente. A veces parece hasta inopinada la forma como ni siquiera se da cuenta del daño que le hace a sus colaboradores, al gobierno y a sí mismo. Públicamente ha desautorizado a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, al de Comunicaciones, Javier Jiménez Espriú y, de manera sonora, en dos ocasiones muy importantes, porque se trata de inversionistas a quienes envía mensajes contradictorios, al subsecretario de Hacienda, Arturo Herrera, a quien desmintió que se pospondría la cancelación de la refinería en Dos Bocas, y que se estaba evaluando imponer la tenencia a nivel federal.

 

Ninguno de ellos ha reaccionado. Herrera ya conoce de los descolones de López Obrador desde que trabajó con él en el gobierno de la Ciudad de México, y parece no importarle su prestigio. Nahle nunca hubiera llegado a donde se encuentra, si la mano de López Obrador no la cuida y la impulsa hasta la cartera de Energía, donde por su incompetencia y falta de conocimiento, no habría habido ningún otro gobierno que le delegara tanta responsabilidad. Jiménez Espriú ha figurado en los gabinetes de López Obrador desde el primero que anunció en 2006, recuperado del retiro para servir como fusible y pararrayos, con el convencimiento total de que será incapaz de llevarle la contra a su jefe. Romo no está hecho del mismo material.

 

 

No se revelaron los detalles que llevaron a la decisión de renunciar, ni los argumentos del presidente para rechazársela. El entorno económico, sin embargo, no es favorable al gobierno, aunque López Obrador insista que la economía se encuentra saludable. Internamente, el presidente sabe que el panorama económico está muy complicado, que se pondrá más difícil si se baja la calificación de Pemex, y que lo agrava el mal clima de inversión actual. La salida de Romo en este momento equivaldría a un mensaje que las fuerzas moderadas perdieron la batalla, y que el radicalismo en el equipo presidencial, ganó una partida que llevaría probablemente a una crisis económica.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

twitter: @rivapa

0
0
0
s2smodern

Con una carrera técnica en computación y 31 años de edad, Héctor “N” hackeó y robó durante cinco años

 

Junto con un ejército de hackers, Héctor vulneró la seguridad de diversas instituciones bancarias y cual huachicolero perforó sus entrañas para saquear millonarias sumas de dinero que todavía siguen cuantificando las autoridades.

 

Estiman, sin embargo, que lo obtenido por este joven y su banda Bandidos Revolutions Team podría ser igual o mayor a la de cualquier cártel del narcotráfico.

 

La diferencia es que estos malhechores cibernéticos nunca dispararon una bala para cometer sus fechorías.

 

Es más, los únicos hombres armados que trabajaban para ellos eran contratados en empresas de seguridad privada, y éstos ni siquiera sabían a qué se dedicaba su patrón.

 

Todo lo hicieron con “inteligencia” artificial.

 

Tan sofisticado era el concepto de su negocio, que su principal centro de operaciones, ubicado en una de las mejores zonas de León, Guanajuato, podría ser la envidia de cualquier startup de Silicon Valley, en San Francisco, California. No aspiraban a ser cualquier empresa de tecnología. Sus instalaciones estaban inspiradas en Google, el principal motor de búsqueda en internet.

 

Héctor, conocido como H-1 o Bandido Boss, inició su próspero negocio en 2014, ofreciendo bajar deudas a cuentahabientes.

 

Vulneraban los códigos de seguridad de los bancos, y si una persona debía 5 mil pesos, por ejemplo, le “pagaban” 2 mil y los hackers se quedaban con mil. Así fue como empezó a involucrar a toda su familia y, cuando se dio cuenta, el equipo resultó insuficiente, por lo que designó a una persona para que reclutara a hackers profesionales.

 

De acuerdo con un avance de las investigaciones, a la que tuve acceso, esta organización logró reclutar a varios de sus integrantes a través de redes sociales.

 

También realizaron diversas invitaciones a otras organizaciones de hacking tanto nacionales como extranjeras, como Hacking México y Hack Urbano. Además, hicieron una alianza con otros grupos de hackers entre los que destacan R2, Monster Cook, Cibercobrizo y Skull.

 

Y fue así como de cobrar comisiones por pagos de deudas bancarias, pasaron a romper los códigos de seguridad de cajeros automáticos de bancos, haciendo de ese delito un próspero negocio de la noche a la mañana. La semana pasada, Héctor y seis de sus cómplices fueron arrestados por integrantes de la Unidad de Investigación Tecnológica de Operaciones Cibernéticas de la Fiscalía General de la República. Les aseguraron 11 propiedades, 27 autos de lujo y 20 millones de pesos en efectivo. Todavía falta saber cuánto dinero movían en el negocio inmobiliario y en paraísos fiscales como Panamá e Islas Caimán. Lo que llama la atención, más allá de la creatividad de un “joven” con carrera técnica, es que las autoridades tardaron cinco años para descubrirlo. ¿Cómo pudo hacerse de tantas propiedades y negocios sin que nadie se diera cuenta?

 

***

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: “Inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer”.

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

@ALFREDOLEZ

 

Vía: El Heraldo de México

0
0
0
s2smodern

 

Maria Idalia Gomez

¿Dónde comenzó el fracaso del Estado? El primer momento ocurrió cuando el Estado se ausentó, abandonó a su engranaje más básico de la cadena: la autoridad municipal. Esto es, que las alcaldías no tuvieron la capacidad para gobernar, sea por falta de recursos, porque son controlados o sustituidos por poderes fácticos o conflictos sociales internos.

 

Si el gobierno del estado no hizo nada para subsanar esa ausencia o por el contrario la alimentó, entonces el problema escalará. Algo que ocurrió en varias entidades del país. No sólo se agudizará en ese municipio el conflicto, sino se amplificará, porque la ingobernabilidad, entre sus características se encuentra que hay un deterioro gradual y expansivo.

 

Si en ese momento la Federación no articula la recuperación de la gobernabilidad municipal con la participación de la propia alcaldía y del gobierno del estado, y en cambio pretende sustituirlas temporalmente; por ejemplo, dotándole de elementos de seguridad, mientras supuestamente se recupera el control territorial, lo que ocurrirá en realidad es lo que hemos visto: el fracaso absoluto del Estado que se manifiesta en ingobernabilidad.

 

Ejemplos concretos sobre cómo las autoridades han sido rebasadas o cogobiernan con los poderes fácticos, en su mayoría vinculados al crimen organizado, se pueden encontrar en municipios de Veracruz, Tamaulipas, Tabasco, Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Coahuila, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Sonora, Durango, Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí. Prácticamente en la mitad del territorio.

 

Muestra de ellos es el más reciente estudio de Etellekt: Informe de violencia política en México, primer trimestre 2019, que registró entre enero y marzo de este año 180 agresiones sobre actores, lo que significó un incremento de este tipo de violencia en 46%, en comparación al mismo periodo que el año pasado. El 81% de los casos se dividió de la siguiente forma: el 62% fueron amenazas; 13%, homicidios y 6%, secuestros.

 

El seguimiento de esta empresa especializada cobra mayor importancia si consideramos que el año pasado hubo elecciones, lo que eleva naturalmente las acciones violentas. Ahora que ya no existe un proceso electoral, como dice Etellekt, puede considerarse que hay un reacomodo o polarización política que está generando estas condiciones y también el que los poderes fácticos están actuando.

 

Este tipo de violencia refleja la debilidad institucional y si hacemos una revisión histórica, desde hace 12 años son los mismos municipios y siguen expandiéndose.

 

Los órganos de inteligencia civil apenas están elaborando un mapa de las condiciones que enfrentan los municipios del país en materia de seguridad y gobernabilidad, porque esta información no existe. Descubrieron, por ejemplo, que la información que heredaron sobre las alcaldías consideradas más peligrosas, en realidad no tenían información confiable, no cruzaban las diferentes variables de inseguridad, riesgos, amenazas y condiciones sociales.

 

El problema es que esta administración ha mostrado que pretende implementar la misma ruta que desde el gobierno de Vicente Fox comenzó a debilitar a las autoridades municipales y, sin embargo, pretende que el resultado sea distinto.

 

La Constitución establece que somos una Federación y que los estados que lo integran “adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano, representativo, democrático, laico y popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa”, municipios libres que contarán con una estructura administrativa para gobernar.

 

Esto es fundamental para el diseño de una nueva estrategia que por ahora no existe. El accionar de la Guardia Nacional no puede sustituir a la autoridad local.

 

 

Las masacres que se están registrando en diferentes entidades y los asesinatos de líderes sociales y periodistas, aunque son delitos del fueron común, son responsabilidad del Estado, porque no cambian las cosas de fondo, respetando la estructura de la Federación, sin tentaciones de centralizar, sino fortaleciendo la municipalidad.

@Gosimai

Please publish modules in offcanvas position.